Cómo configurar el control parental en Android

El control parental de Android se arma en dos capas. La de abajo es Google Family Link, que se cuelga de la cuenta de Google de tu hijo: ahí pones límites de tiempo, apruebas descargas, filtras contenido y ves la ubicación del dispositivo. Google no publica ninguna tarifa por usarla, así que no hay cobro documentado. La de arriba es la capa del fabricante, que cambia los nombres de los menús de Ajustes y el orden de los pasos, y para esa parte hay una guía por marca. Vale igual para teléfonos y para tablets Android.

Esta es la guía de tronco: lo que vale en cualquier Android, sea de la marca que sea, y también en una tablet. Cada ruta sale de la documentación de Google y declara la versión cuando Google la declara; cuando Google no la declara, esta guía lo dice en vez de inventar un número. Las rutas que pasan por Ajustes las nombra el fabricante, no Google, y ahí te avisamos y te derivamos a la guía de tu marca. Y dice también, con la misma fuente, qué cosas la supervisión no hace.

Las dos capas: la cuenta y el fabricante

El control parental de Android tiene dos capas. La de abajo es Family Link, igual en todos los teléfonos y tablets porque no vive en el aparato sino en la cuenta de Google de tu hijo. La de arriba es la del fabricante —One UI, HyperOS o MIUI, My UX—, la que cambia los nombres de los menús de Ajustes y el orden de los pasos: Google no publica equivalencias por capa y solo advierte que algunos pasos pueden variar según tu dispositivo. Acá va lo genérico; lo que depende de tu marca está en las guías de Samsung, Xiaomi y Motorola del final. Sobre el precio, con exactitud: Google no publica ninguna tarifa por Family Link y su página de requisitos solo exige una cuenta de Google, que —aclara— se crea sin coste. No hay cobro documentado, que no es lo mismo que una promesa de gratuidad: esa promesa la tendría que dar Google.

Paso 1: la cuenta de Google de tu hijo

Si tu hijo no tiene cuenta todavía, ese es el paso uno real. Google documenta dos caminos: crearle una desde la app de Family Link —lo previsto para un menor de 13 años, o de la edad que estipule tu país— o agregar supervisión a la que ya tenga. La diferencia importa por el consentimiento. Para el segundo camino Google es explícito: «Tu hijo/a deberá darte su consentimiento cuando configures la supervisión en su cuenta». Para el primero, cuando la cuenta la creas tú desde cero, Google no documenta ningún paso equivalente en la pantalla de tu hijo: no decimos que ese paso no exista, decimos que no está documentado, que es lo único que podemos sostener. Que la supervisión esté hablada no es un requisito técnico sino decisión tuya, y para esa conversación hay una guía aparte. Los requisitos son de los dos lados: tu hijo, Android 6.0 o posterior, una Chromebook con ChromeOS 71 o posterior o un Fitbit compatible; tú, Android 6.0 o superior, un iPhone o iPad con iOS 16 o superior o una Chromebook. Google da otras cifras en otras páginas (Android 5.0; 7.0 como recomendación en su FAQ), así que con un equipo viejo conviene mirar las tres. Si la cuenta ya existe, la ruta empieza en el teléfono de él: Ajustes > Google > Todos los servicios > en «Niños y familia», Controles parentales > Empezar. Esa página no indica a qué versión de Android corresponde, y ese menú vive en Ajustes, o sea en la capa del fabricante: si los rótulos no coinciden, manda la guía de tu marca. Detener la supervisión desde el teléfono de tu hijo sí lleva versión declarada: Android 7.0 o posterior, en Ajustes > Google > Controles parentales > Detener supervisión; hasta los 18 él necesita tu aprobación. Al cumplir 13 años —«o la edad estipulada en tu país»— Google le escribe, con copia a ti, y su cuenta puede pasar a ser de adolescente supervisada. Y al desmontar todo el orden importa: eliminar la cuenta antes de quitarla del dispositivo puede bloquear el teléfono y obligar a un restablecimiento de fábrica.

Tiempo de pantalla y aplicaciones

El límite diario se pone desde la app Family Link (Google llama a este apartado «Tiempo de uso» en Latinoamérica y «Tiempo de pantalla» en España: es el mismo menú): arriba a la izquierda, seleccionar a tu hijo/a > Tiempo de uso > Límites de tiempo > Límite diario, y en Horario semanal el máximo de cada día. Para una app concreta: Tiempo de uso > Límites de tiempo > Límites de aplicaciones > elegir la aplicación > interruptor Permitida o Bloqueada > Hecho. Google documenta ambas cosas para dispositivos con Android 7 y versiones posteriores. Son rutas de la app y no de Ajustes: iguales en todas las marcas. Dos frases de esa página evitan casi toda decepción. «Los límites diarios se aplican a cada dispositivo Android o Chromebook que utilice tu hijo/a»: es un presupuesto por aparato, así que dos horas en el teléfono y dos en la tablet son cuatro. Y «No se pueden aplicar límites a las aplicaciones del sistema». Bloqueado, el teléfono no queda mudo ni queda entero; la frase va tal cual, porque cualquier resumen la traiciona: tu hijo «podrá responder llamadas telefónicas y presionar Emergencia para hacer una llamada si el dispositivo tiene un plan de llamadas (solo en teléfonos Android)».

Contenido: Google Play, Chrome, la Búsqueda y YouTube

Google Play, desde Family Link: seleccionar a tu hijo/a > Controles > Google Play > tocar el tipo de contenido > elegir cómo filtrarlo; la página no indica a qué versión de Android corresponde. En «Autorizaciones de compras y descargas» eliges para qué se pide tu permiso, con un hueco: lo ya instalado o aprobado y lo de la biblioteca familiar no vuelve a pedirla. Sin cuenta supervisada, la app de Play trae su propio control con PIN: Google Play > icono de perfil > Ajustes > Familia > Restricciones de contenido > Ir a Controles parentales > crear un PIN que tu hijo no conozca. Google no declara versión mínima de Android ahí; sí dos límites: vale solo en ese teléfono y no impide que el contenido restringido aparezca en una búsqueda o por un enlace directo. Chrome: Controles > Google Chrome y Web, con tres niveles —permitir todos los sitios, intentar bloquear los de contenido explícito, o permitir solo sitios aprobados— dentro de la cuenta supervisada. «Ningún filtro es perfecto», dice esa página, que tampoco declara a qué versión corresponde su ruta. Búsqueda: al activar la supervisión «el filtrado de Búsqueda Segura se activará automáticamente y se bloqueará», solo tú puedes gestionarlo y el Incógnito queda inhabilitado; se revisa en Controles > Búsqueda de Google, otra ruta sin versión declarada. Sin cuenta supervisada se activa a mano: app de Google > tu imagen de perfil > Ajustes > Búsqueda Segura; si aparece un candado, ya está bloqueado. YouTube: para menores de 13, YouTube Kids o una experiencia supervisada con tres niveles (Niños mayores, Adolescentes, Adolescentes mayores); aparte, el modo Restringido de la app (foto de perfil > Configuración > General). Los menús internos de las apps de Google y de YouTube no llevan versión en la ayuda oficial: son las rutas que antes van a envejecer.

Contactos, ubicación y qué mirar cuando deja de funcionar

Contactos: Family Link > Controles > Contactos, llamadas y mensajes; la página no declara a qué versión de Android corresponde. Gobierna llamadas y SMS de las apps compatibles, y Google avisa ahí mismo que con WhatsApp o Google Chat instalados tu hijo podrá llamar y escribir a números que no estén en los contactos gestionados por ti. Ubicación: la ruta que documenta Google empieza por la pestaña, no por el hijo. App Family Link > Ubicación > seleccionar a tu hijo/a; y para habilitarla la primera vez, desde esa misma pestaña, Más > Ajustes de ubicación > activar «Ver la ubicación de tu hijo/a», con la ubicación del dispositivo encendida. Funciona en dispositivos Android y Fitbit compatibles, y esa página no indica a qué versión de Android corresponde ninguna de las dos rutas. «Me dejó de aparecer la ubicación» es la pregunta que más vuelve. Google documenta tres causas y solo tres: el dispositivo apagado, sin conexión a Internet, o sin uso reciente. Si ninguna explica lo que ves, lo que queda por revisar vive en la capa del fabricante —ahorro de batería y restricciones de actividad en segundo plano—, y ahí sirve la guía de tu marca: la ruta no te la vamos a inventar.

Dos puertas que sí se pueden cerrar, y lo que igual se escapa

Vamos a las dos puertas que sí se cierran, porque hasta esta revisión esta guía decía que una de ellas no tenía llave, y estaba equivocada. Bienestar digital es otra herramienta: la maneja quien usa el teléfono y no se administra a distancia desde el tuyo. Viene en muchos Android pero no en todos, los pasos cambian según el equipo y Google no publica versión mínima para la función —la única que esa página menciona es la del widget de tiempo de uso, «Android 9 o versiones posteriores»—. Lo que sí documenta es que sus límites se pueden trabar: «Si quieres establecer límites de apps en un dispositivo que solo tú puedes cambiar, puedes configurar un PIN». La ruta es Bienestar digital > Límites para apps > PIN de límites para apps: cuatro dígitos, que Google advierte no compartir, y se desactiva desde la misma opción. No es control parental remoto, pero impide que el límite se borre en dos toques. La otra puerta es la más silenciosa: un segundo perfil de usuario, o el modo invitado. Cada perfil tiene «su propio espacio personal en el dispositivo» y ahí no rige nada de lo que configuraste. Google documenta el interruptor y está de tu lado: Family Link > seleccionar a tu hijo o hija > Controles > Dispositivos > elegir el dispositivo > desactivar «Agregar/quitar usuario». Dos reservas: esa página es de la ayuda de Google Kids Space, escrita para dispositivos Android con varios usuarios, y no declara a qué versión corresponde; si el interruptor no aparece, la ruta no está documentada para ese modelo. Y si los perfiles ya existen y los dejas, Google pide «establecer un bloqueo de pantalla para cada nuevo usuario que hayas creado». Lo que no se cierra: las apps de mensajería de terceros; los navegadores que no son Chrome, incluido el de fábrica; Búsqueda Segura, que «solo funciona en la Búsqueda de Google» y no se aplica si tu hijo no inició sesión o si hay otra app de búsqueda instalada; el PIN de Play y el modo Restringido de YouTube, que se apagan desde el mismo menú en que se encendieron; y apagar el teléfono, que borra la ubicación sin aviso documentado. El filtro tampoco promete un muro: «Family Link no bloquea el contenido inapropiado, pero sus ajustes te ofrecen la posibilidad de filtrarlo». Y lo que Google no documenta: leer mensajes de WhatsApp, Instagram o TikTok; pulsaciones, capturas de pantalla o grabación de llamadas; histórico de recorridos; bloquear la instalación de apps de fuera de Play; y un aviso cuando tu hijo intenta quitarse la supervisión. Para eso último lo que te respalda no es una alarma, es tu aprobación.

Preguntas frecuentes

¿Family Link cuesta dinero?

Google no publica ningún precio ni plan de pago para Family Link, y su guía de requisitos solo pide tener una cuenta de Google, que se crea sin coste. Dicho con precisión: no hay cobro documentado. Eso no es lo mismo que una promesa de gratuidad para siempre, y esa promesa la tendría que dar Google, no nosotros.

¿Mi hijo tiene que aceptar la supervisión en su pantalla?

Depende del camino. Si vas a supervisar una cuenta que él ya tiene, Google lo dice explícito: «Tu hijo/a deberá darte su consentimiento cuando configures la supervisión en su cuenta». Si en cambio le creas la Cuenta de Google desde cero desde la app de Family Link, Google no documenta ningún paso equivalente en la pantalla de él. No podemos afirmar que exista ni que no exista: solo que no está documentado. Que la supervisión esté hablada es decisión tuya, no un requisito técnico.

¿Esto sirve también para una tablet?

Sí. Family Link se cuelga de la cuenta de Google, no del aparato, y la ayuda de Google habla de «dispositivo Android» en todo momento. La diferencia práctica está en los límites: «Los límites diarios se aplican a cada dispositivo Android o Chromebook que utilice tu hijo/a», así que el teléfono y la tablet son dos presupuestos separados, no uno compartido.

¿Puedo leer los mensajes de WhatsApp de mi hijo con Family Link?

No. Ninguna página de la ayuda de Family Link documenta la lectura de mensajes de apps de terceros. Lo más cercano es Contactos, llamadas y mensajes, que gobierna llamadas y SMS de las apps compatibles, y esa misma página advierte que con WhatsApp o Google Chat instalados tu hijo puede escribir a números que no están en la lista gestionada por ti.

¿Mi hijo puede quitarse la supervisión solo, y me avisan si lo intenta?

Aviso no hay: la lista oficial de notificaciones de Family Link incluye aplicaciones nuevas, solicitudes de sitios web, controles de actividad, ajustes de ubicación y los avisos de llegada y salida que tú configures, y un intento de quitar la supervisión no figura. Lo que sí te respalda es una regla, no una alarma: hasta los 18 años, detener la supervisión necesita tu aprobación. Aparte, quitar la cuenta del dispositivo se lleva la supervisión de ese equipo, y ahí Google advierte que hacerlo en el orden equivocado puede bloquear el teléfono.

Fuentes oficiales

Esta guía es información general, no asesoría legal ni psicológica. Todas las rutas de menú provienen de la documentación oficial de Google en la fecha de revisión, y declaran la versión de Android cuando Google la declara; donde Google no la declara, esta guía lo dice en vez de inventar un número. Google advierte en su propia ayuda que algunos pasos pueden variar según el dispositivo; además rediseña la app Family Link y reescribe sus páginas de ayuda con cierta frecuencia, y los fabricantes cambian los nombres de los menús de Ajustes con cada actualización de su capa. Si la ruta de tu teléfono no coincide, revisa la guía de tu marca o la ayuda oficial de Google antes de dar nada por sentado. CatWatchful es el producto de este sitio y no tiene relación comercial con Google.

Guías relacionadas: Configurar control parental en Samsung Galaxy · Control parental en Xiaomi · Configurar control parental en Motorola · Alternativas a Google Family Link · Señales de grooming y ciberacoso · Tiempo de pantalla recomendado · Hablar del control parental con tu hijo · ¿Es legal monitorear a mi hijo?