Sí: con la app instalada en el teléfono de tu hijo, tu panel guarda el historial de llamadas y el audio de las conversaciones. Legalmente es la función más delicada del producto, porque en la llamada hay una segunda persona que no sabe que la están grabando: en varios países y en varios estados de EE. UU. hace falta el consentimiento de todas las partes, y ser su padre o su madre no resuelve por sí solo esa parte. Conviene consultar la ley de tu jurisdicción antes de activarla. Grabar las llamadas de un adulto sin su consentimiento es delito.
La grabación de llamadas es la función que más conviene pensar antes de activar, y no por lo que registra —eso es simple— sino por quién queda grabado además de tu hijo. Acá va qué se guarda, qué plan hace falta y dónde están los límites.
Es la diferencia real entre grabar llamadas y leer los mensajes que llegan al teléfono de tu hijo. Los mensajes están en un dispositivo que administras tú, de un menor a tu cargo. Una llamada, en cambio, incluye siempre a una segunda persona —un compañero, un familiar, un desconocido— que no dio su consentimiento, y varias legislaciones la tratan aparte: en algunos países y en varios estados de EE. UU. hace falta el consentimiento de todas las partes; en otros alcanza con el de una sola. No te vamos a decir qué corresponde en tu caso —sería asesoría legal y no la damos—, pero sí que esta función pide una consulta previa que las demás no piden.
Son dos cosas distintas. Una es el historial de llamadas: número, nombre del contacto si está agendado, entrante o saliente, duración y hora. Ese registro suele alcanzar para lo que un padre busca —un número desconocido que aparece todos los días, llamadas a las tres de la mañana— y es mucho menos invasivo que el audio. La otra es la grabación, que queda guardada para escucharla después desde cualquier navegador. Nada de esto es retroactivo: ni el audio ni el historial anteriores a la instalación se recuperan. Eso sí, con un límite que conviene saber: los datos capturados se eliminan automáticamente a los 3 meses.
Se instala una sola vez en el teléfono Android del menor —Android 8.0 o superior, sin root—, con el teléfono en la mano: no se puede hacer a distancia ni «solo con el número». Después todo se consulta desde tu panel, en cp.catwatchful.com. La app trabaja en segundo plano, no agrega un ícono a la pantalla de inicio ni muestra notificaciones que interrumpan, y para desinstalarla hace falta la clave del titular de la cuenta. Nada de eso la convierte en un secreto, ni está pensada para serlo.
Las 26 funciones se reparten en tres planes: Medium (29 USD, un mes, un dispositivo) incluye 19, Gold (49 USD, dos meses, dos dispositivos) incluye 25, y Platinum (99 USD, doce meses, tres dispositivos) las 26. Como Medium deja siete afuera, confirma en la página de precios que la grabación esté en el plan que vas a elegir. Hay tres días de prueba gratuita sin tarjeta y conviene usarlos para eso: Android cambió varias veces las reglas de acceso al audio de las llamadas y no todos los fabricantes las aplican igual, así que manda lo que pase en ese teléfono, no lo que diga esta página.
La ubicación o el registro de aplicaciones pueden acompañar el uso cotidiano del teléfono de un chico; el audio de sus conversaciones, no. Grabar tiene sentido cuando hay un motivo concreto —un adulto desconocido que insiste en llamarlo, señales de grooming o de extorsión, un acoso en curso— y mientras dure ese riesgo. Fuera de eso, el historial suele dar la información útil sin grabar a terceros: si dudas, empieza por ahí. Y en cualquier caso, dile a tu hijo que el teléfono está supervisado y qué se supervisa: conocer las reglas de antemano lo pone en una situación muy distinta de enterarse por accidente. Grabar sus conversaciones de forma permanente, sin motivo y sin habérselo dicho, erosiona la confianza que estás tratando de proteger. Sobre un adulto no hay matiz que discutir: grabar sus llamadas sin su consentimiento es delito en casi todos los países, y no es para eso que existe este producto.
Depende de tu país o estado, y de una condición que no depende de ti: la otra persona de la llamada. Donde rige el consentimiento de todas las partes, grabar a alguien que no lo sabe es ilegal aunque el teléfono sea de tu hijo menor. No damos asesoría legal; publicamos guías con las fuentes citadas.
No. Lo que ofrecemos es la grabación: el audio queda en tu panel y lo escuchas después. No prometemos escucha en vivo.
No. Ni el audio ni el historial previo se recuperan: el registro empieza el día que configuras la app.
Entonces este no es el producto. CatWatchful es una herramienta de control parental para hijos menores a cargo, y grabar las llamadas de un adulto sin su consentimiento es delito en casi todos los países.
Como criterio, sí, y es lo que recomendamos en todas nuestras guías. Con las llamadas hay un motivo extra: si tu hijo lo sabe, puede avisarle a la persona con la que habla, y ese aviso a las dos partes es lo que exigen las leyes más estrictas.
Seguir leyendo: ¿Es legal supervisar el teléfono de mi hijo? · Señales de grooming y ciberacoso · Qué funciones incluye cada plan